domingo, 31 de enero de 2016
miércoles, 6 de mayo de 2015
ROMERÍA VEGA 2.015
viernes, 1 de mayo de 2015
¡'TODOS POR EL CORDEL!
A LA VIRGEN DE LA VEGA ¡TODOS POR EL CORDEL!
La Asociación de Caballistas de Moraleja trata de poner en valor, con esta iniciativa un recorrido alternativo para desplazarse desde el pueblo hasta la ermita de la Vega el día de la romería. Primer domingo de Mayo.
Se pretende con ello cubrir varios objetivos:
1.- Recuperar la tradición dando mayor colorido y vistosidad a lo que debe ser un día de campo, para disfrutar de la naturaleza entre familia y amigos.
2.- Integrar el desplazamiento hasta la ermita como parte de la fiesta.
3.- Garantizar la seguridad de los caballistas carreteros y gente a pie.
4..- Favorecer el respeto y la conservación del medio ambiente.
El camino en automóvil lejos de ser un disfrute se convierte en un suplicio llegándose a tardar media hora o más en un trayecto que no dura más de cinco minutos. y buscar aparcamiento es otra odisea. Con lo cual la contaminación visual, acustica y ambiental es motivo más que suficiente para justificar esta iniciativa.
El recorrido por la carretera es un riesgo innecesario. donde los participantes responsables van más pendiente de su seguridad que de pasarlo bien, para que a los caballistas nos vean y disfruten de nuestra presencia está el inmejorable marco de los alrededores de la ermita.
LA ASOCIACIÓN DE CABALLISTAS SAN BLAS INVITA A TODAS LAS PERSONAS QUE COMPARTAN ESTOS OBJETIVOS A VENIR CON NOSOTROS. ¡SERAS BIENVENIDO!
SALIMOS EL DOMINGO 3 DE MAYO A LAS 10,00 DE LA MAÑANA.DE LA SEDE
QUE LA ASOCIACION TIENE EN EL POSTUERO
La Asociación de Caballistas de Moraleja trata de poner en valor, con esta iniciativa un recorrido alternativo para desplazarse desde el pueblo hasta la ermita de la Vega el día de la romería. Primer domingo de Mayo.
Se pretende con ello cubrir varios objetivos:
1.- Recuperar la tradición dando mayor colorido y vistosidad a lo que debe ser un día de campo, para disfrutar de la naturaleza entre familia y amigos.
2.- Integrar el desplazamiento hasta la ermita como parte de la fiesta.
3.- Garantizar la seguridad de los caballistas carreteros y gente a pie.
4..- Favorecer el respeto y la conservación del medio ambiente.
El camino en automóvil lejos de ser un disfrute se convierte en un suplicio llegándose a tardar media hora o más en un trayecto que no dura más de cinco minutos. y buscar aparcamiento es otra odisea. Con lo cual la contaminación visual, acustica y ambiental es motivo más que suficiente para justificar esta iniciativa.
El recorrido por la carretera es un riesgo innecesario. donde los participantes responsables van más pendiente de su seguridad que de pasarlo bien, para que a los caballistas nos vean y disfruten de nuestra presencia está el inmejorable marco de los alrededores de la ermita.
LA ASOCIACIÓN DE CABALLISTAS SAN BLAS INVITA A TODAS LAS PERSONAS QUE COMPARTAN ESTOS OBJETIVOS A VENIR CON NOSOTROS. ¡SERAS BIENVENIDO!
SALIMOS EL DOMINGO 3 DE MAYO A LAS 10,00 DE LA MAÑANA.DE LA SEDE
QUE LA ASOCIACION TIENE EN EL POSTUERO
jueves, 5 de febrero de 2015
viernes, 23 de enero de 2015
SAN BLAS 2015
El día 3 de Febrero día de SAN BLAS, después de la procesión a las 14,30 en el almacén del trigo.
La Asociación de caballista de MORALEJA dará un copa y un aperitivo para los socios e invitados.
La Asociación de caballista de MORALEJA dará un copa y un aperitivo para los socios e invitados.
¡FELICES FIESTAS DE SAN BLAS!
viernes, 12 de diciembre de 2014
viernes, 31 de octubre de 2014
HA PASADO UN AÑO
Hay
acontecimientos que no por esperados son menos dolorosos.
Al enterarme
de la muerte de un caballista-vaquero, conocido entre la familia del caballo como
el Moro, he sentido un desgarro en mi alma de aficionado mundo ecuestre, que me
ha empujado a escribir estas cuatro letras:
1º. Como reconocimiento a quien fuera gran
jinete y mejor persona
2º. Para dar rienda suelta a la rabia que uno
siente, a veces, por lo injusta que es la vida y por los marronazos que pega el
destino
A favor de
querencia, recordaba, escuchando, Puerta del Príncipe de Manolo Sanlúcar. Puerta, por cierto, a la que estoy
seguro vinieron a esperarte, para cruzarla contigo a galope
corto, todos los jinetes a los que admiraste a lo largo de tu vida y que como
tú ya nos dejaron. Recordaba, repito, una de las primeras veces que hablé contigo,
en un paraje campero por excelencia, en el territorio del miedo, donde las
confesiones suenan a echadas con voltereta, el lugar era nada más y nada menos
que la antesala del miedo, el prao de donde salen los toros que se van a correr en el encierro de Fuenteguinaldo. Con una entereza propia de la gente curtida
por el rigor del campo y que me impactó, me dijiste que posiblemente fuera el
último encierro de tu vida, ante mi amago de media vuelta sobre los pies, ¡supongo! Me explicaste el motivo. A lo que yo te respondí que no aflojaras el paso, que hasta los peores caballos
se arreglan y que seguro seguiríamos viéndonos en aquellos trances muchos años más,
y así fue durante algún tiempo. Después dejamos de vernos, pero siempre pensé
que era por mis últimas ausencias, no por lo implacable del destino. Hoy estoy
seguro que donde quiera que estés seguirás corriendo encierros. ¡Porque fuiste
un hombre valiente JOSÉ!
Además, espero
porque no puede ser de otra manera, que intercedas por nosotros los encerraores
y empujes por derecho, metiendo los riñones para que los encierros de tu tierra
no decaigan y vayan cada vez a más, como los buenos jacos que siempre hemos
anhelao.
¡QUE DIOS TE TENGA EN SU GLORIA!
viernes, 7 de febrero de 2014
lunes, 11 de noviembre de 2013
jueves, 8 de agosto de 2013
LOS MALETILLAS
LOS MALETILLAS
Viajemos en el tiempo a MORALEJA,
LA DEL PERAL, aquella en la cual la mayoría de sus casas eran de adobe y sus
calles estaban en tierra, circunstancia esta que las hacían intransitables: en
invierno, por los socabones que originaban los carros y las bestias los días de
lluvia; y en verano, por el polvo, el sopor, las moscas y las avispas. Esa MORALEJA en la que al ponerse el sol, después
de haber estado cayendo a plomo durante toda la siesta, el pueblo cobraba vida,
las gentes salían a la calle para sentarse a la puerta de casa a tomar el
sereno, que decían.
Esa MORALEJA donde los muchachos por
las tardes, a pesar de las sofocantes temperaturas, tenían como entretenimiento
jugar en las plazas del pueblo a entera,
a marro o al escondite. Interrumpidos estos juegos cuando al atardecer llegaban
al pueblo las cabras del “cabrial” o los cochinos de la “porcá”. Y , entonces
la diversión consistía en correr detrás de estos animales para enfado de los
dueños y de quienes los cuidaban.
Otro juego que tenía mucha
aceptación entre los chavales, era “el del toro”. Juego en el que uno embestía
con una cornamenta conseguida en el matadero y adaptada con mucha pericia para
que pareciera la cabeza de un toro, mientras que los demás simulaban al matador
y su cuadrilla. A veces, cuando al matadero era conducida una res de media
casta o cuando por el vado del río pasaban hacia la feria de Coria las manadas
de vacas moruchas, los chavales coqueteban con el riesgo tratando de emular a
los maletillas que, con su hatillo al hombro, habían visto entrar y salir en
multitud de ocasiones del BAR PESETA, muy conocido en el planeta de los
espigados soñadores de verónicas de plata, por la generosidad de sus dueños, ya
que allí siempre encontraban un plato de comida y un rincón donde descabezar el
sueño.
A veces la linea divisoria entre
la realidad y el juego era tan sutil que sin apenas darse cuenta en algunos
chavales se despertaba una afición desmedida a los toros y su mayor deseo era
ser torero, profesión esta, envuelta en un halo romántico, repleta de dificultades
y riesgos y en la que triunfar era más que un milagro. Pero los que lo
conseguían, se podían permitir cambiar las humildes casas donde se habían
criado por un cortijo en el que alojar a su familia. En definitiva, esta arriesgada
profesión era la única que les podía proporcionar a estos jóvenes una vida de
ensueño, una vida en la que dar un revolcón a su destino y al de sus seres más
queridos.
Y era esa ilusión la que empujaba, a estos osados mozuelos, a dar el
paso de ir a torear de noche a las
fincas de los alrededores (Santa Maria, Monteviejo, La Cañada, Rozacordero,
Malladas, etc.).
Aunque eran de sobra conocidos por
todos en el pueblo, los aprendices de toreros se veían obligados a llevar una
doble vida. Desempeñaban un trabajo mal remunerado y con jornadas agotadoras e
interminables por el día; y por la noche tenían que compaginar hacer la luna, con
acudir a la puerta de su novia a pelar
la pava, tarea esta que era interrumpida, cuando tocaba, al oir la señal
convenida con sus compañeros.
-¡Tengo que irme!, mañana me toca
madrugar-se excusaba-. Y unas veces por las prisas y otras por la falta de
intimidad no había ni beso de despedia. Y eso que aún le quedaba acudir a la
cita con el miedo.
La Plazuela de Venturina era el
lugar de reunión del grupo, allí planificaban el acontecimiento, produciéndose lo
primero de todo el intercambio de información (he visto un toro en tal sitio, a
mí me han dicho que en tal otro hay apartada una corrida…) y decidían si era a
la Maestranza o a las Ventas, a donde
tocaba ir ese día a hacer el paseillo. Se dirigían al lugar donde escondían
el hatillo y unas veces a pie y otras andando ¡A TOREAR!, generalmente las
noches de luna llena.
Una de estas noche, el lugar elegido
para alcanzar la gloria fue una de las dehesas dedicadas a la cría de toros
bravos, había apartada una corrida y la información venía de buena fuente, nada
menos que del hijo del vaquero que se había unido al grupo. Y aunque en esta
ocasión él no los acompañó, por precaución, sí se encargó de manera generosa de
crear las condiciones para que la faena transcurriera de manera exitosa.
Con el sigilo propio que requería
la ocasión y burlando todo tipo de sobresaltos provocados por el miedo y la
penumbra, en una hora por el camino de las parcelas se presentaron en el lugar.
Lo primero, tal vez para tranquilizar la conciencia o quizá para reponer una
dosis de valor, fue pasar por la ermita a rezar a la Virgen de la Vega. Después
saltaron al cerrao donde estaban los toros y apartaron uno de ellos. Y sin más
comenzó la faena.
Todo iba de maravilla. ¡Ya tenían
la puerta grande al alcance de su mano!
Hasta que no se supo por qué
extraña razón, un perro de los que habitualmente guardaba el caserío y que el
hijo del vaquero se había encargado de alejar del lugar para que no despertara
a los trabajadores de la finca, apareció de manera fortuita y provocó la
estampida de los toros que saltaron las paredes del cerrao y desaparecieron en
la oscuridad.
A la mañana siguiente el mayoral
de la ganadería se personó en el cuartel de la guardia civil a presentar la
correspondiente denuncia, inmediatamente los guardias se pusieron sobre la
pista de los sospechosos aunque estos, pues
no era la primera vez que pasaban por un trance parecido, ya habían convenido
que pasara lo que pasara y por mucho que les presionaran ninguno iba a delatar a
los demás. ¡Qué ilusos! Desconocían la magnitud de su fechoría y esta vez habían
llegado demasiado lejos, el que más y el que menos se llevó unos mamporros y
una generosa multa de 250 pesetas que en aquel entonces era una fortuna.
Brindis: Te presto mi pluma para lidiar
al toro que corneó tu memoria. ¡Va por ti!
Julio Morcillo Almaraz
sábado, 20 de abril de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
sábado, 9 de febrero de 2013
lunes, 14 de enero de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
SAN BLAS 2.013
La Asociación de
caballistas San Blas de Moraleja sirve como mayordomo al santo este año 2013.
Y por ello invitan a los asistentes a la procesión, del día 3
de Febrero, a dulces con aguardiente antes de la procesión en la plaza de la iglesia y a un vino con aperitivo
después de la misma en la plaza de la encomienda, dónde
también se celebrará un gran baile animado por EKO DE LA RIVERA.
LA ASOCIACIÓN DE CABALLISTAS SAN BLAS ¡TE DESEA UNAS FELICES FIESTAS!
jueves, 6 de diciembre de 2012
CUENTO:
La insoportable compañía
de las moscas a las que no dejaba parar con el incesante movimiento del rabo,
el color añil con destellos color naranja del horizonte al ponerse el sol, hacían
intuir a la vaca Veleta el final
de su presencia en estos pagos y el comienzo de un largo viaje, a otro lugar
donde pasar el invierno.
La vaca se encontraba rumiando a la sombra de unos alisos; árboles de ribera, que jalonaban el arroyo que discurría desde las altas montañas hasta la parte más baja del valle, dónde estaba sesteando junto al resto del rebaño. Veleta tenía la vista clavada en el sol más grande que jamás había visto, un sol a punto de ser engullido por el horizonte que en los últimos meses había sido su entorno vital.
La mayor preocupación de Veleta no eran las moscas, , sino lo duro que podría resultarle el largo viaje a su becerro de sólo cinco meses y que realizaba el camino de la transhumancia (que es camino que recorren los animales para ir desde los pastos de invierno a los pastos de verano y viceversa) por primera vez
Un camino plagado de dificultades; pues al cansancio de caminar durante el día sorteando todo tipo de barreras, en algunos casos naturales ríos, montañas y en otros artificiales, carreteras, vías ferroviarias, túneles hay que añadir las duras condiciones para recuperar fuerzas para el día siguiente, escasez de comida y agua así como las heladas nocturnas.
La vaca se encontraba rumiando a la sombra de unos alisos; árboles de ribera, que jalonaban el arroyo que discurría desde las altas montañas hasta la parte más baja del valle, dónde estaba sesteando junto al resto del rebaño. Veleta tenía la vista clavada en el sol más grande que jamás había visto, un sol a punto de ser engullido por el horizonte que en los últimos meses había sido su entorno vital.
La mayor preocupación de Veleta no eran las moscas, , sino lo duro que podría resultarle el largo viaje a su becerro de sólo cinco meses y que realizaba el camino de la transhumancia (que es camino que recorren los animales para ir desde los pastos de invierno a los pastos de verano y viceversa) por primera vez
Un camino plagado de dificultades; pues al cansancio de caminar durante el día sorteando todo tipo de barreras, en algunos casos naturales ríos, montañas y en otros artificiales, carreteras, vías ferroviarias, túneles hay que añadir las duras condiciones para recuperar fuerzas para el día siguiente, escasez de comida y agua así como las heladas nocturnas.
Para las personas que tenían que
conducir a este rebaño, formado por doscientas cincuenta cabezas entre vacas,
becerros, bueyes y toros sementales, hasta el lugar donde iban a pasar el
invierno su mayor preocupación era otra, su mayor desvelo era tenerlo todo
dispuesto el día de partir y que no faltara nada para los 30 días que iba a
durar el viaje. Herramientas, aperos, ropa de abrigo, útiles para guarecerse
del agua en caso de lluvia, medicinas y botiquín de curas, alimentos para
personas y animales, calzado de repuesto, guías de los animales.
El grupo de
vaqueros encargados del traslado de los animales estaba formado por cuatro
adultos y el joven Luís, hijo del dueño
del rebaño, que realizaba esta tarea por primera vez; pues se lo habia prometido
su padre al final de la primavera cuando partieron hacia tierras leonesas.
Entonces, Manuel el padre de Luís tenía un buen argumento para convencerlo de que ir
con ellos no era posible, pues empezaba la época de exámenes. Ahora era el
comienzo de curso y su padre había accedido a que faltara un mes a clases en el
instituto, fundamentalmente por dos razones:
- Una, que había prometido recuperar el tiempo que
perdiera de clases.
- Dos, que tenía el pleno convencimiento que la
experiencia le iba a suponer una formación personal muy enriquecedora.
Y vaya si aprovecho el viaje, pues
adquirió conocimientos imposible de conseguir si no es sufriendo o disfrutando
experiencias únicas e irrepetibles.
Luís
un chico de 14 años recién cumplido, de tez morena y ojos verdes, con el pelo
ensortijado y negro como el carbón. Era buen estudiante y amante de la lectura. Desde
que tuvo conocimiento que su padre había aceptado que hiciera este viaje,
había leído todo lo que había caído en sus manos relacionado con la
transhumancia y lo que más le llamó la atención fue la demostración científica
de la transcendental importancia de la misma. Según un estudio realizado por
dos investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan Malo y Pablo
Manzano que acompañaron durante la transhumancia de primavera a un rebaño desde
las dehesas de Monfragüe en Cáceres, hasta las cumbres de Brañosera, en la
montaña palentina, analizando minuciosamente cada día el traslado de semillas por
el ganado, pudieron demostrar así definitivamente la inmensa importancia ecológica
de los desplazamientos transhumantes andando por las cañadas: cada día una
oveja traslada y dispersa unas 4.000 semillas, de las que luego germinaran el
30%. Por tanto en una transhumancia de 30 días de duración, recorriendo por las
cañadas 600 km. de valles y montañas, la resiembra de pastizal que realiza cada
rebaño de 1.000 ovejas asciende a más de 100 millones de semillas, fertilizando
el terreno con unas 100 toneladas de abono.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Como en todo
cuento vamos a considerar las siguientes partes:
El principio donde
se describe el lugar en el que
transcurren los hechos (que son las
cañadas y cordeles por las que transcurre un viaje transhumante desde las
montañas de León hasta Extremadura), y a
los personajes (un niño que hace este viaje por primera vez y una vaca que
lo hace por enésima) Una trama o
historia (el accidente que sufre la vaca al desviarse de la cañada por estar
cortada), y un desenlace o final (el sacrificio de la vaca a causa del
accidente).
Dedicatoria:
A todos los
que quieran compartir la mágia de formar parte de la naturaleza.
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domingo, 25 de noviembre de 2012
Los ganaderos extremeños
llevaban sus reses al norte de la península a pasar el verano, para que los
animales estuvieran a salvo del sopor estival de las dehesas extremeñas y
además tuvieran pastos naturales para ahorrarse de esta manera el gasto que
suponen los piensos artificiales. Sin embargo cuando llegaba el invierno estas
zonas son muy frías, lo que supone un cambio radical en las condiciones de vida
de los animales, que ahora se vuelven extremadamente duras y, que unido a la
escasez de alimentos, pues el suelo está durante largas temporadas cubierto de
nieve, hacía aconsejable el retorno.
El
camino que recorren los animales de sur a norte al final de primavera y de
norte a sur al principio de invierno se conoce con el nombre de TRASNHUMANCIA, es
un camino duro para los animales y para los hombres. Extremadamente duro e
incluso mortal en algunos casos para los animales más débiles. Esta forma de
vida ha propiciado a lo largo del tiempo historias increíbles, vivencias
mágicas y en cualquier caso ha sido siempre una fuente inagotable de
transmisión de saberes.
Las vías
pecuarias son los caminos por donde se realizan estos desplazamientos las vías
pecuarias suponen 125.000 Kilómetros, unas 450.000 hectáreas. Jurídicamente las
vías pecuarias en España son bienes de dominio público, cuya titularidad
ejercen las Comunidades Autónomas, siendo esta protección jurídica las que las
hace únicas en Europa.
CAÑADA REAL vía pecuaria que no exceda de 75 metros
de ancha
CORDEL vía pecuaria que no exceda
de 37,50 metros de ancha
VEREDA vía pecuaria cuya anchura
no se superior a 20 metros
ABREVADERO pozos y lugares donde
los animales podían descansar.
DESCANSADERO ensanchamiento de las
vías pecuarias donde el ganado podía pasar la noche.
CONTADEROS pasos estrechos donde
contar el ganado, podían servir de contaderos los puentes.
En esta forma de vivir y en las vivencias de quiénes la practicaban podíamos basar nuestro cuento.
sábado, 24 de noviembre de 2012
CUENTO COOPERATIVO
La
vida tal como la conocemos hoy, donde los seres vivos nacen, se crían y mueren
en el mismo lugar, es una forma de vida reciente.
Los seres
humanos habitan la tierra, desde hace aproximadamente 2.500.000.000 de años,durante
todo este tiempo el hombre fue nómada, se alimentaba de la caza y
la pesca y sólo comía los frutos silvestres que encontraba de paso.
Los primeros
agricultores aparecen, según los datos de que se dispone, hacia el año 7.500 antes de Cristo en el
NEOLÍTICO y es en este momento cuando al hombre no le quedó más remedio que
hacerse sedentario, pues sembraba las cosechas y tenía que esperar para
recogerlas.
He aquí dos
modos de vida completamente diferentes uno en el que el hombre gira entorno a la
naturaleza NÓMADA. Otro en el que la naturaleza gira en torno al hombre
SEDENTARIO. que serán incompatibles y que ocasionaran muchos conflictos a lo
largo de la historia.
A pesar de que
hoy la mayoría de las personas tienen un modo de vida sedentaria, son muchas
las personas que necesitan viajar para satisfacer una necesidad vital.
CON ESTE ARGUMENTO PODEMOS ESCRIBIR ENTRE TODOS UN CUENTO COOPERATIVO. ¡VAMOS A INTENTARLO! YO IRÉ PONIENDO IDEAS EN EL BLOG Y ENTRE TODOS IRÉIS A TRAVÉS DE LOS COMENTARIOS APORTANDO LO QUE OS PAREZCA
jueves, 11 de octubre de 2012
ACOSO Y DERRIBO
Arte de derribar echando el caballo a la falseta. (Pirula con Farol y Aarón)
ACOSO Y DERRIBO
Operación de campo que suele ejercitarse como deporte y recreo. Su tradición es muy antigua, pues ya en el S. XVIII DAZA nos da a conocer sus formas, tal como las conocemos ahora, pues apenas se han modificado en el tiempo.
La garrocha debe descubrir en la puya tan sólo media pulgada, para que apenas pueda asir la piel, sin hacer daño grave, aunque sufra varias garrochadas. Los caballos en que la suerte se practica han de estar muy bien domados y sin resabio alguno, y ser muy fuertes y ligeros. Muy fuertes porque, en realidad, es el caballo el que empuja y no el brazo del jinete, que no hace sino sostener la garrocha, y muy ligeros porque en la velocidad del caballo se libra, precisamente, la violencia del impulso, y con él la mayor parte del buen éxito.
Es necesario, antes del derribo la suerte de acosar la res, pues para practicarla con precisión debe ir templada y no descompuesta en la carrera. A palo tendido, debe procurarse agarrarla en lo más alto y trasero de las ancas, pues es el punto en el que, empujándola, se logra mejor desequilibrar y hacer caer a la res. La velocidad del caballo debe atemperarse a la de ésta durante el acoso, pero en el momento de consumarse el lance del derribo ha de superarla en mucho, en violento y calculado acosón. PRIMERA PARTE
Aunque las definiciones de la manera de derribar afectan tan sólo a quien lo hace, es de advertir que son siempre dos jinetes, o collera, los que acosan, y que la misión de quien no entra a derribar, y que se llama amparador, es, en el momento oportuno del acosar, atajar a la res para hacerla sesgarse en su carrera, momento que aprovecha el derribador para su menester.
Someramente indicadas estas reglas generales Daza explica así los estilos de derribar:
El principal lo nombramos echar el caballo a la falseta, el segundo, echarle a la derecha, en algunos parajes dicen por la mano; y el tercero echar la garrocha por encima del brazo, o de violín.
Arte de derribar echando el aballo a la mano. (Pirula con Farol y Cipri)
Someramente indicadas estas reglas generales Daza explica así los estilos de derribar:
El principal lo nombramos echar el caballo a la falseta, el segundo, echarle a la derecha, en algunos parajes dicen por la mano; y el tercero echar la garrocha por encima del brazo, o de violín.
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